Empieza con una meta pequeña

Elige una parte de una canción o un cambio de acordes. Una tarea concreta facilita empezar aunque tengas poco tiempo.

Repite con intención

Escucha qué cambia entre intentos. Reduce la velocidad si necesitas más tiempo para coordinar el movimiento.

Deja una nota para la próxima vez

Escribe qué funcionó y qué quieres retomar. Tu siguiente práctica puede empezar desde ahí.